La línea azul es la temperatura del cuarto durante las últimas 24 horas. La franja clara del medio es la zona segura. Si la curva se mantiene dentro de la franja, todo está bien. Si la ves subiendo poquito a poquito día tras día, es señal de que el aire acondicionado está perdiendo fuerza — se puede llamar al técnico ANTES de que falle.
La norma internacional ASHRAE recomienda que los equipos de cómputo trabajen entre 18° y 27°. Por encima de 26° los procesadores se recalientan, los ventiladores se fuerzan, se acorta la vida útil de los discos y aumenta el riesgo de apagones y pérdida de información.
Un frío excesivo también es enemigo: por debajo de 20° con humedad alta se puede formar condensación (gotitas de agua) sobre las tarjetas electrónicas, causando cortocircuitos y corrosión. Además, enfriar de más desperdicia energía y desgasta el aire acondicionado.
Humedad muy baja genera electricidad estática que puede quemar componentes con solo tocarlos. Humedad muy alta produce corrosión y condensación. El punto sano para servidores está entre 30% y 60%.